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Audiencia a una delegación de los ayuntamientos del Trentino (Italia), 24.03.2018

El Santo Padre Francisco ha recibido esta mañana en audiencia, a las 12,10, en la Sala Clementina del Palacio Apostólico  a una delegación de los ayuntamientos del Trentino, encabezada por  S.E. Mons. Lauro Tisi, arzobispo de Trento.

Sigue el discurso que el Papa ha dirigido a los presentes durante la audiencia

Discurso del Santo Padre

Queridos hermanos y hermanas:

Me complace daros la bienvenida, representantes de la Comunidad Trentina que desde hace  veinte años colaboráis  generosamente con la Santa Sede, especialmente con la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, en diversas actividades e iniciativas. Pienso en particular en las diversas asociaciones, empresas y familias de los municipios de Carisolo, Pinzolo, Tesero, así como en los Alpinos, el Cuerpo Forestal y la Protección Civil. Dirijo un saludo cordial a cada uno de ellos, comenzando con el Sr. Ugo Rossi, presidente de la Provincia Autónoma de Trento, el arzobispo Mons. Lauro Tisi, a quien agradezco las amables palabras, y a todos vosotros que, con vuestra presencia, atestiguáis la  devoción y el afecto de toda la población del Trentino por el Papa.

Este encuentro nuestro me ofrece la oportunidad de expresar mi grato aprecio por vuestro esfuerzo en sostener de manera concreta varios proyectos, dirigidos especialmente a la acogida de los peregrinos y visitantes aquí en el Vaticano. Con vuestra aportación, expresáis los valores tradicionales de fe, trabajo duro y solidaridad arraigados en vuestra tierra. ¡En nuestros días hacen mucha falta personas que sepan dar un testimonio valiente de los valores morales que enseña el Evangelio!

Os animo a continuar con vuestro propósito de difundir la cultura de la acogida y un modelo de vida abierto y fraterno, en sintonía con nuestra dignidad de hijos de Dios. ¡Que vuestras familias sean verdaderas "iglesias domésticas", fundadas en la Palabra de Jesús , en el amor por la Iglesia y el servicio a la vida. Serán así escuelas de valores humanos y cristianos para las nuevas generaciones. Esparcid  generosamente la semilla del evangelio de la caridad en los lugares donde la Providencia os llame a obrar.

Queridos amigos,  que esta etapa en el corazón de la cristiandad os ayude a profundizar vuestra fe y a preparaos  con fervor para la Pascua que ya está cerca. Os encomiendo, así como a vuestras familias a la intercesión amorosa de María, Madre de la Iglesia y, mientras os pido que recéis por mí, os imparto mi bendición apostólica. Gracias.