Publicamos a continuación el texto del videomensaje que el Santo Padre León XIV envía a los participantes del Festival Halleluya 2026, que se celebra en Fortaleza, Brasil, del 22 al 26 de julio de 2026:
Videomensaje
Queridos jóvenes:
Es con gran alegría que participo, aunque sea a distancia, en el Festival Halleluya 2026, una iniciativa que, año tras año, a través de la música, la alabanza y la adoración, ha llegado al corazón de tantas personas, dando buenos frutos de evangelización: confesiones, conversiones, vocaciones sacerdotales y religiosas.
Hoy quisiera reiterar lo hermoso que es estar con los jóvenes. Su entusiasmo es contagioso y despierta en nosotros un renovado celo apostólico. En mis últimos viajes y en el Jubileo de los Jóvenes, he observado que cada uno de ustedes posee un vigor misionero indispensable para transformar este mundo, que necesita tan desesperadamente el Evangelio. ¡Nunca pierdan este celo misionero!
De hecho, es este fervor el que el Señor espera de todos los bautizados en el anuncio de la Buena Nueva. En nuestros días, aún son muchas las personas que necesitan saber que es Jesús quien responde a sus deseos más profundos, revelando a la humanidad la verdad sobre sí misma. ¡Proclamen, pues, con valentía que una vida sin Cristo es una vida sin gracia! Él es el Camino, la Verdad y la Vida (cf. Jn 14, 6); es Él quien da sentido a la existencia y a todas las cosas. Esta es la fe que nos mueve y que vale la pena compartir con quienes amamos y con quienes más la necesitan.
Sin embargo, es posible que, con el tiempo, el entusiasmo que se vivió durante la fiesta se vaya desvaneciendo. Para mantener viva la llama de la fe y dar testimonio de la Resurrección a nuestros amigos y a quienes encontramos, es necesario permanecer en la presencia de Dios, a través de la oración. Una relación auténtica con el Señor requiere constancia, perseverancia y la firme certeza de que el Padre Celestial nunca nos abandona, sino que, por el contrario, sale a nuestro encuentro en el Hijo. ¡No tengan, pues, miedo de Cristo! Él no quita nada, lo da todo (cf. Benedicto XVI, Misa por el inicio del ministerio petrino, 24 de abril de 2005). Quien confía en el Salvador recibe cien veces más (cf. Mc 10, 29-30) y siempre sale victorioso. En el deporte vemos la alegría de quien gana, pero también la tristeza de quien pierde. ¡Con Cristo, siempre ganamos (cf. Rom 8, 37)! Los santos son prueba de ello.
Dejémonos inspirar por el ejemplo de san Carlos Acutis: él nos muestra cómo mantener siempre a Cristo en el centro, incluso al utilizar la tecnología. Tomándolo como modelo, les recomiendo que utilicen las redes sociales y la inteligencia artificial con moderación y disciplina, porque pueden proyectarnos a un mundo irreal, en el que lo efímero, las meras apariencias y el engaño terminan por ocupar el lugar de los verdaderos valores y de lo que realmente importa.
Queridos jóvenes, dejen que el Espíritu Santo reavive en ustedes un amor más grande, capaz de transformar su juventud en una fuerza evangelizadora, convirtiendo a cada uno de ustedes en piedra viva en la construcción de la «ciudad de la paz» que tanto anhelamos, o, como decía san Agustín, la Ciudad de Dios presente en medio de la ciudad de los hombres. Al rogarle a Dios que los fortalezca en las pruebas y los ayude a vivir fielmente el llamado a la santidad, imparto mi bendición apostólica a todos los participantes y organizadores del Halleluya Festival.
¡Que Dios esté siempre con ustedes!