Intervención de Paolo Ruffini
Intervención del padre Cristobál Fones, S.J.
A las 13:00 horas de hoy, en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Via della Conciliazione, 54, se ha celebrado la conferencia de prensa para presentar la campaña «Reza con el Papa», una iniciativa de la Red Mundial de Oración del Papa.
Intervinieron: Paolo Ruffini, prefecto del Dicasterio para la Comunicación, y el padre Cristóbal Fones, S.J., director internacional de la Red Mundial de Oración del Papa.
A continuación, reproducimos las intervenciones:
Intervención de Paolo Ruffini
Buenos días.
No les voy a robar mucho tiempo.
Sin embargo, quiero destacar la importancia que tiene para el Dicasterio para la Comunicación este proyecto en el que participamos con nuestra dirección tecnológica, Vatican Media, la dirección editorial y la dirección teológico-pastoral y, por supuesto, la Oficina de Prensa que nos ha reunido aquí hoy.
Rezar con el Papa representa una forma diferente de entender la red, de tejerla, de arraigarla en el territorio, de hacer de la conexión una herramienta de comunión y de la comunión una herramienta de comunicación.
Significa también escapar del paroxismo de la velocidad que obliga a limitar la atención a solo unos segundos; para encontrarse con el sucesor de Pedro en línea y con su propia comunidad fuera de línea en un espacio protegido, en un tiempo lento, de oración.
Pensando en lo que podía decir hoy, me vino a la mente, en relación con los diferentes tipos de redes, el diálogo entre la araña y la abeja, en una famosa fábula de Jonathan Swift.
La primera se queda quieta. Su red es una telaraña. Produce un veneno para las moscas.
La abeja, por el contrario, construye una red de sentido y, con una exploración universal, una larga búsqueda, un juicio verdadero y una distinción de las cosas, lleva a casa miel y cera. Proporcionando así a la humanidad dos cosas más nobles, que son la dulzura y la luz. «A nuestro alrededor —dijo ayer el papa León XIV— una economía distorsionada intenta sacar provecho de todo.
Lo vemos: el mercado transforma en negocio incluso la sed humana de buscar, de viajar, de empezar de nuevo».
Y nos hemos acostumbrado tanto a otras redes, construidas según este paradigma, donde todo se monetiza, que nos puede parecer extraña la idea de que se siga trabajando, sin otros fines, en una red de oración. Sin embargo, rezar juntos es construir una red.
E incluso en nuestra época secularizada nos interroga, como dijo ayer el papa León en su homilía, la búsqueda espiritual de nuestros contemporáneos, mucho más rica de lo que quizás podamos comprender.
La Iglesia era una red antes de la World Wide Web. Pero lo que la unía y la une en lo más profundo no viene de nosotros, sino de Dios. La conexión por sí sola no basta.
El papa Francisco lo escribió así en Evangelii Gaudium: «Hoy, que las redes y los instrumentos de la comunicación humana han alcanzado desarrollos inauditos, sentimos el desafío de descubrir y transmitir la mística de vivir juntos. Salir de sí mismo para unirse a otros hace bien.» (EG 87).
Y el papa León XIV nos ha invitado a todos, discípulos misioneros en nuestra era digital, a ir a reparar las redes, lo que también significa redescubrir la belleza de orar juntos por el bien común, de no cultivar manías de grandeza o de conquista, sino de volver a aprender a dirigirnos juntos a Dios llamándolo «abbà», «papá», como los niños; revelando así el misterio de la comunión que nos une entre nosotros y con Él.
«... donde hay dos o tres reunidos en mi Nombre, yo estoy presente en medio de ellos (Mt 18,20)». La Red Mundial de Oración del Papa responde a un deseo muy extendido, mucho más de lo que se cree: el de redescubrir esta belleza diferente en la red; encontrando en la oración la fuerza con la que alimentar una forma diferente de actuar en el mundo. Un camino diferente, como nos dijo ayer el Papa al recordar a los Reyes Magos.
Reparar las redes, construir una red diferente, es una labor misionera.
Y la estrecha colaboración del Dicasterio con la Red Mundial de Oración del Papa es para nosotros una forma concreta de conjugar la comunicación de la Santa Sede con la comunión de toda la Iglesia en torno al sucesor de Pedro, que es precisamente la misión encomendada al Dicasterio: la construcción, a través de la comunicación, de esa red comunional que nos hace verdaderamente miembros los unos de los otros.
Esta red, que no es virtual sino real, demuestra que todavía es posible —siempre es posible— encontrarse, incluso en una época de divisiones, bombas y guerras. Solo hay que crear las ocasiones para hacerlo. Y reunirse para orar les ayuda a devolver la unidad a lo que está dividido.
La oración personal y universal del Papa se ofrece así de una manera nueva, sobria y poderosa, como instrumento visible de unión y de compartir en el Señor, punto de encuentro para millones de personas, miembros unos de otros, plenamente presentes en el mundo digital y en los espacios físicos de sus vidas, a partir de los interiores del corazón de cada uno.
Es una forma sencilla y poderosa de reconectarnos con palabras justas y verdaderas, palabras que curan en medio del ruido de demasiadas palabras equivocadas. Creo que todos podemos estar agradecidos a la Red Mundial de Oración del Papa, al padre Cristóbal Fones y a todos aquellos que, con su servicio, hacen que estas palabras cobren vida en el mundo, tejiéndolas en una red.
Intervención del padre Cristóbal Fones, S.J.
Muy buenas tardes a todos y muy feliz año 2026.
Con alegría nos reunimos hoy para compartir con ustedes la campaña “Reza con el Papa”, una iniciativa global que el Santo Padre León XIV encomienda a su Red Mundial de Oración, en colaboración con el Dicasterio para la Comunicación, construyendo aún más profundamente auténticas redes de solidaridad y disponibilidad apostólica. A través de esta campaña, el Papa desea compartir su intención mensual de oración como una verdadera invitación a “rezar con él” por los
grandes desafíos que enfrentamos en el mundo.
Esta campaña se basa en una fecunda iniciativa iniciada por el Papa Francisco hace diez años, conocida como “El Video del Papa”. En ella, el Pontífice nos ha invitado mes a mes a abrir nuestro corazón a las realidades difíciles de la humanidad, al modo de Jesús. Bajo la dirección de mi antecesor, el P. Frederic Fornos, y en estrecha colaboración con la productora La Machi, guiados profesionalmente por el periodista Andrea Sarubbi, “El Video del Papa” ha alcanzado a millones de personas en todo el mundo, transmitiendo un mensaje claro y desafiante que no ha dejado indiferente a nadie.
En continuidad con esta misión de compasión por el mundo, y añadiendo una nueva perspectiva, la campaña que hoy presentamos nos mueve más decididamente hacia el silencio, hacia una experiencia íntima, serena; una vivencia interior compartida, que logre transformar la vida verdaderamente, desde dentro.
El enfoque de esta nueva etapa estará más centrado en apoyar una experiencia espiritual, que a menudo se vuelve difícil en medio nuestra vida cotidiana, tan agitada y llena de ruido. El Papa es muy consciente de esto y nos quiere ayudar, invitándonos a orar juntos por los otros. Sabe de la profunda necesidad que tenemos de des-acelerarnos para alcanzar mayor profundidad en nuestras
decisiones y en nuestras relaciones.
Con un formato sencillo y accesible, “Reza con el Papa” quiere ser una puerta abierta para que cualquier persona, esté donde esté, pueda unirse a la intención de oración que el Santo Padre propone cada mes, rezando con él de manera sinodal, sostenidos por una misma misión. Es una invitación sencilla y universal, a la que cada uno de nosotros puede responder.
El Papa León XIV, como sabemos, nos ha invitado numerosas veces durante este año a orar por “una paz desarmada y desarmante”. Y esa paz es una gracia a recibir, al mismo tiempo una tarea a construir; parte de una verdadera disposición del corazón que debemos aprender a pedir de manera más profunda. ¿Existe acaso un espacio donde podamos hacernos más vulnerables, expuestos, sin máscaras que ante la presencia de Aquél que nos ama? La oración es ese espacio donde puede emerger lo auténtico, lo simple, lo fundamental, lo que nos hace ser quienes somos. Y queremos vivirlo juntos al servicio de las necesidades del mundo.
Las intenciones de oración del Papa para el año 2026 enfrentan algunos desafíos de nuestro tiempo, las heridas del mundo, la búsqueda del ser humano y la esperanza que la Iglesia está llamada a custodiar. Queremos que cada video y cada audio nos ayude a unirnos en una misma oración, abordando cuestiones que nos afectan, de forma directa o indirecta, a cada uno de nosotros.
Comenzaremos este año pidiendo aprender a orar con la Palabra más definitiva, que no es la nuestra, -tan llena de promesas vacías-, sino Jesucristo. Esta es la base para un año en el que también seremos invitados a pedir por los niños con enfermedades incurables, por el desarme efectivo —particularmente el desarme nuclear—, por los sacerdotes en crisis, por el acceso universal a una alimentación de calidad, la promoción de los valores del deporte, el respeto por la vida humana, el acompañamiento de quienes se sienten solos en las grandes ciudades, el cuidado del agua, el buen uso de la riqueza y las familias que experimentan la ausencia de una madre o un padre.
Esta campaña podrá seguirse en nuestra landing page popesprayer.va en varios idiomas, y también se podrá escuchar en formato audio a través de Radio Vaticana y de las plataformas asociadas con Pray with the Pope: Pray as You Go, RezandoVoy y Hallow.
Les invitamos a compartir esta buena noticia y a participar en esta red de oración, que apoya el ministerio del Papa León desde una perspectiva muchas veces silenciada por una sociedad mercantilista y ruidosa, regida por algoritmos y estímulos que nos alejan de lo más verdadero que guardamos en el corazón. Orar —y hacerlo juntos— despierta nuestra capacidad de ser hermanos, de preocuparnos por la vida de los demás, de construir solidaridad y amor concreto.
La Red Mundial de Oración busca precisamente ayudar en esta dirección. Está presente en más de 90 países y participan activamente en ella unas 22 millones de personas. Se podrán imaginar la variedad de historias, rostros, culturas, lenguajes y perspectivas de vida. Al unirnos en esta misión común, realmente buscamos poner de relieve temáticas importantes y decisivas para todos, abriendo nuestros corazones a realidades urgentes y transformando nuestro entorno para contrarrestar la “globalización de la indiferencia”.
Queremos presentarles ahora dos video mensajes de personas que forman parte de comunidades de la Red Mundial de Oración del Papa en diversos lugares del mundo y que oran juntos por los desafíos de la humanidad y de la misión de la Iglesia. Por un lado, el testimonio de Kédi Ogou Marianne Inès de Costa de Marfil nos refleja cómo la oración de interseción la conecta profundamente con el Señor y con los demás. Mientras que, por otro lado, Stella Vania de Indonesia nos cuenta cómo la oración y las actitudes para la vida cotidiana la ayudan a transformarse y tener una mirada más abierta a los demás.