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MENSAJE DEL SANTO PADRE LEÓN XIV
FIRMADO POR
EL CARDENAL SECRETARIO DE ESTADO PIETRO PAROLIN,
CON MOTIVO DE LA 102.ª “JORNADA POR LA UNIVERSIDAD CATÓLICA”

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A Su Excelencia Reverendísima
Mons. Mario DELPINI
Arzobispo de Milán
Presidente del Instituto «G. Toniolo» de Estudios Superiores

Desde el Vaticano, 12 de abril de 2026

Excelencia Reverendísima,

el Santo Padre León XIV, quien se dispone a emprender un viaje apostólico por cuatro países africanos, me ha encargado que le envíe este mensaje con motivo de la Jornada de la Universidad Católica del Sagrado Corazón.

El tema elegido para esta 102.ª edición invita a reflexionar sobre «La experiencia del saber». Para ello, puede ser útil partir de la célebre expresión de San Pablo, en la Primera Carta a los Corintios: «Aunque…conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada» (1 Cor 13,2). ¿Qué significa que sin la caridad es inútil poseer todo el conocimiento? No se trata solo de un lenguaje paradójico para resaltar el valor y la importancia de la caridad. Más bien se indica una perspectiva que puede ayudarnos también hoy a comprender qué es verdaderamente la experiencia del saber. El testimonio del Apóstol nos impulsa a profundizar al menos en tres aspectos.

En primer lugar, se nos recuerda que el conocimiento nace del amor por saber, porque el acto de conocer es fruto de un deseo y de un impulso muy concreto del alma humana, incluso antes de que intervenga la inteligencia. Acordarse de este principio es fundamental, tanto para promover una formación que no genere cortocircuitos ni usos instrumentales e ideológicos del conocimiento, como para garantizar un saber que, al reconocer lo verdadero y lo bueno presentes en la realidad de las cosas, sepa traducirse también en una sabiduría de vida.

En segundo lugar, conviene tener presente que tal conocimiento, partiendo del amor por lo que se estudia y con lo que uno se relaciona, favorece el pleno desarrollo de las capacidades de aprendizaje en un contexto cada vez más complejo y que requiere interacciones continuas entre los distintos ámbitos del saber. Al reflexionar sobre el papel de los lugares de formación, el Papa Francisco proporcionó algunos criterios inspiradores para desarrollar un enfoque adecuado: «la experiencia del kerigma, el diálogo a todos los niveles, la interdisciplinariedad y la transdisciplinariedad, el fomento de la cultura del encuentro, la urgente necesidad de “crear redes” y la opción por los últimos, por aquellos que la sociedad descarta y desecha. También la capacidad de integrar los saberes de la cabeza, el corazón y las manos» (Exhort. apost. postsin. Christus vivit, 222). Todos ellos son elementos que ponen de relieve la necesidad de ampliar los horizontes del conocimiento para realizar, siempre en la lógica del amor una experiencia del saber fascinante y de calidad. Solo un saber abierto, desarrollado con este dinamismo, puede contribuir al bien común y a superar las numerosas distorsiones causadas por una investigación orientada únicamente al lucro económico y a objetivos de dominio. El saber que no está orientado al encuentro y a la justicia es la base de muchos males, como lo atestigua la historia convulsa en la que estamos inmersos.

Por último, al pensar en nuestra época y en la llegada de nuevas tecnologías como la Inteligencia Artificial, que tiene un impacto generalizado incluso en las formas del conocimiento, resulta evidente que los procesos del saber no pueden reducirse a la producción de algoritmos cada vez más potentes, sino que, por el contrario, requieren un nivel adecuado de responsabilidad humana y de evaluación ética. El papa León XIV nos recuerda que «como católicos podemos y debemos aportar nuestro granito de arena para que las personas —sobre todo los jóvenes— adquieran la capacidad de pensamiento crítico y crezcan en la libertad del espíritu». De hecho, «al igual que la revolución industrial exigía una alfabetización básica para que las personas pudieran reaccionar ante las novedades, la revolución digital también requiere un alfabetización digital (junto con una formación humanística y cultural) » (Mensaje para la LX Jornada de las Comunicaciones Sociales) para comprender y gestionar el funcionamiento de la IA.

La Universidad Católica del Sagrado Corazón es capaz de proponer una «experiencia del saber» cualificada y significativa, desarrollando con fidelidad y creatividad la inspiración del P. Agostino Gemelli y de la Beata Armida Barelli: reconocer que «en Cristo-Sabiduría está al mismo tiempo lo más propio de nuestra fe y lo más universal de la inteligencia humana, y por ello la sabiduría, así entendida, es el lugar natural de encuentro y diálogo con todas las formad de pensamiento.» (Mensaje a la 28.ª Asamblea General de la FIUC, 21 de julio de 2025). La puesta en marcha del nuevo plan estratégico, el desarrollo del plan para África, las numerosas iniciativas para difundir y promover la cultura de la solidaridad a nivel nacional e internacional, así como el compromiso de profundizar en la visión de la Doctrina Social de la Iglesia en los diversos ámbitos del saber, favoreciendo su desarrollo ante desafíos inéditos, son características de una universidad llamada a ser intérprete del Evangelio en el ámbito educativo y cultural, en constante diálogo con el Magisterio de la Iglesia Universidad llamada a ser intérprete del Evangelio en el campo educativo y cultural, en constante diálogo con el Magisterio de la Iglesia.

Confirmando la mirada afectuosa y confiada de su venerado predecesor Pío XI y valorando el compromiso de la Universidad de los católicos italianos, el Santo Padre ha decidido destinar una contribución a este meritorio Instituto de Estudios Superiores, pensando en particular en los estudiantes meritorios, pero con menores posibilidades. Al tiempo que renueva su cercanía y su acompañamiento paternal, el Papa León XIV agradece las oraciones elevadas por su ministerio e imparte de corazón a Su Excelencia, al magnífico rector, al asistente eclesiástico general, a los miembros del Instituto Toniolo, a los ilustres profesores, al personal técnico-administrativo y a todos los estudiantes la Bendición Apostólica.

Aprovecho la ocasión para confirmarme con sentimientos de distinguido respeto,

de Su Excelencia Reverendísima
Devmo. en el Señor


Pietro Card. Parolin
Secretario de Estado

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Boletín de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, 19 de abril de 2026